Sir Fred Hoyle (1915-2001), astronomo y matematico britanico, una de las caras del jet-set cientifico del siglo XX, fue autor de un par de teorias minoritarias (por no decir proscriptas) que defendio empecinadamente sin perder por ello el aprecio de sus colegas, ya que su contribucion a la ciencia fue mucha y muy variada.Una de ellas fue la teoria del universo estable, en oposicion a la teoria dominante del universo en expansion con un Big Bag previo. "Si vamos a creer el milagro de la creacion desde la nada de una sola vez, ¿porque no creer el milagro de la creacion de materia desde la nada continuamente?", ironizaba. En la teoria del universo estable, que existio por siempre, tambien hay expansion (como negarla?) pero los huecos se rellenan continuamente con nueva materia creada y su aspecto general a gran escala siempre es el mismo. Hoyle murio sin conocer la avalancha de confirmaciones de la teoria rival. De ella objetaba que el fondo de radiacion del universo era demasiado homogeneo, que no aportaba las peculiaridades que debian resultar posteriormente en galaxias. Poco despues del 2000 las peculariaridades fueron detectadas luego de separar ruido de toda especie y George Smoot gano en el 2006 un Nobel de fisica por eso. Con un amigo -el caballero Hermida- pensamos, sin embargo, que en definitiva Hoyle tuvo razon, ya que hoy predominan teorias de universos multiples (estariamos en un "multiverso"), donde cada uno tuvo su Big Bag: eso y decir que el universo existio por siempre es lo mismo.
La otra, desarrollada junto a su colega Chandra Wickramasinghe fue la del origen "espacial" de la vida: la vida, afirma, no solo es comun en el Universo, sino que se origina en el espacio interestelar y se difunde desde alli via agentes cometarios. Lease "Fuerza vital cosmica" (Fred Hoyle y Chandra Wickramasinghe, 1988 en ingles, 1992 en castellano por Fondo de Cultura Economica, Mexico). Su titulo new age me resulto sospechoso (en ingles no le va a la zaga: The Power of Life) pero lo lei. Para poder afirmar eso Hoyle junto evidencias de los mas diversos ambitos: desde la espectrografia infrarroja de nubes interestelares (que arrojan firmas identicas a la espectrografia infrarroja de microorganismos terrestres) hasta la comparacion de graficas de difusion normal de virus en poblaciones britanicas (comienzan desde un centro) contra graficas de difusion anormales: la difusion es simultanea en amplias zonas geograficas! Como si el virus (influenza) literalmente hubiera caido desde el espacio, y otros indicios, como las dificultades para esterilizar naves espaciales, la presencia de microorganismos en los ambientes mas hostiles, la abundancia de meteoritos con estructuras microscopicas similares a microorganismos fosiles (como el ALH84001 hallado en la Antartida), aun inexplicadas, etc.
Basada en esa teoria, o tal vez como semilla de esa teoria, en 1957, Hoyle, que tambien fue autor de ciencia ficcion, publico "La nube negra". Esta historia ha tenido la distincion ser incluida en las listas de lecturas de materias de astronomia en las universidades anglosajonas. La accion transcurre en 1964 y hoy algunos lectores han sentido que la historia esta un poco vieja porque se utilizan ordenadores a valvulas y cintas perforadas. Como leer "El conde de Montecristo" y tambien, objetar que esta un poco vieja porque se usan mosquetes, floretes y barcos a vela.
Una nube de gas, del tamaño de la orbita terrestre llega al sol y lo oculta, provocando un trastorno climatico y una catastrofe global. La situacion es similar a un invierno nuclear, con temperaturas de 40 grados bajo cero y el sol convertido en un resplandor rojo en el cielo, con dias que casi no se diferencian de las noches.
La historia pasa a travez de las clasicamente hollywoodenses etapas del descubrimiento casual, la vigilancia del acercamiento, las discursiones de su naturaleza y los efectos que podria provocar, las malas relaciones entre los nucleos academicos y politicos (ya que se debio informar a los gobiernos del peligro inminente), la llegada de la nube y sus efectos reales (todo fue peor a lo previsto) y el descubrimiento de que la nube... no era un simple volumen de gases organicos.
Puede entreverse tambien un panfleto de la clase cientifica y la clase intelectualmente superior contra la clase politica, improvisada y corrupta. El principal argumento gira en torno a la libertad de informacion, ya que la mayor parte de las calamidades de la historia se producen por guardar secretos. Hoyle sostiene que mantener secretos en presunto beneficio del orden social tiene a la larga mas perjuicios que difundir la informacion desde el comienzo.
De paso, parece ser una carta de presentacion social del cientifico nato ante el hombre comun, al que le pide cierta tolerancia. Hoyle muestra como el personaje principal, el tipicamente excentrico cientifico Chris Kingsley puede ser tambien un poco calavera, ademas de bon vivant. Hoyle seguramente aprendio en carne propia que la mayoria de la gente no te respetara, ni creera que sos humano, ni pareceras interesante sin esas caracteristicas.
Tambien es una simpatica protesta nacionalista contra los primos norteamericanos. Simpatica porque en el fondo, los admira. Insiste con que los americanos son una fuerta bruta, en oposicion a los britanicos, con menos recursos economicos pero con mayor dominio intelectual.
Finalmente, es tambien un poupurri de detallitos interesantes donde de tanto en tanto boyan agunos aforismos: "Sólo vale la predicción en la ciencia": como critica de la generalizada actitud de hacer explicaciones absolutamente ceñidas a los hechos: que una explicacion debe hacer algo mas que ajustarse a los hechos, debe lograr hacer predicciones... o morir en el intento; una teoria debe arriesgarse ("ponerse la camisa" dice) y solo arriesgandose puede ser util, debe expresar mas de lo que se le pidio, debe generar mas que los hechos observados. Por supuesto, esta actitud no es muy imitada porque entraña riesgos profesionales para el autor, como Hoyle mismo los corrio. Otro: "La naturaleza no produce ejemplares únicos" (o casi al decir de Aristoteles: "No hay ciencia de lo particular"), queriendo decir que cualquier objeto natural no es mas que una variante de un modelo muy generalizado, salvo usted, señora, que por supuesto, es un ejemplar unico e irrepetible.
Con Hoyle, la cuestion de la posibilidad o no de la telepatia (quien necesita telepatia con los omnipresentes celulares?) quedo banalmente aclarada en pocas palabras:
-¿Y qué significa para ti, Ann? (la telepatia)
-Poder dirigir los propios pensamientos sin hablar, o por supuesto sin escribir o hacer señas o cualquier cosa por el estilo.
(...)
-Eso quiere decir usar una propagación radial -intervino Leicester- Y propagacion radial significa utilizar corrientes alternadas y no los voltajes y las corrientes continuas que usamos en nuestros cerebros.
-Pero yo creia que eramos capaces de algun grado de telepatia - sugirio Parkinson.
-Tonterias. Nuestros cerebros simplemente no trabajan de manera adecuada para la telepatía. Todo se basa en voltajes de corriente continua y la transmisión radial es imposible de esa manera.
El que quiera entender que entienda...
Podemos hallar tambien algunas buenas ideas para guisar otros argumentos:
->Un personaje revela: "La sospecha es que existe un obstaculo absoluto para la comunicacion de informacion relativa a los problemas profundos. Pareciera como si cualquier inteligencia que intenta adquirir esa informacion es aislada por el espacio, esto es, el espacio se cierra a su alrededor de tal manera que no hay comunicacion posible de ningun tipo con otros individuos de una jerarquia similar". Con esto podriamos crear una bonita conjura cosmica contra el conocimiento profundo.
->¿Y si el subnormal Joe Stoddard se hubiera sentado al comunicador diseñado por La Nube? Tal vez el cuento "Flores para Algernon" acerca de un retardado en quien se estimula un desarrollo intelectual superior y que finalmente decide ser "verdadero" y abandonar el tratamiento, encontro su inspiracion aqui.
->¿Y si la nube hubiera colapsado ante el ataque de los atolondrados yankees? La humanidad decadente hubiera caido en una nueva era de hielo, mas bien de hielo-IV, con la atmosfera solidificada y un habitat obligatoriamente subterraneo: aqui tenemos los ingredientes propicios para una saga de largo aliento.
Como hombre practico, Hoyle nunca se preocupo por la estetica literaria, y por eso su prosa ostenta la gracia de la bitacora de una reparticion municipal, sus personajes carecen de patologias (que la gente culta -hambrienta tambien de venalidad y sordidez- desprecia por "unidimensionales"), sus historias estan salpicadas de inclementes resumenes, y se hallan centradas en los hechos y no el estilo.
Enlaces:
http://digital.el-esceptico.org/leer.php?id=159&autor=3&tema=2
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